Frankenstein, el mejor libro que he leído en este 2020.

Buen día lectores,

Como les comentaba en el artículo anterior, si no lo han leído pueden hacerlo dándole clic aquí “Reseña: El pistolero de Stephen King”, estuve leyendo libros de terror este mes para recordarnos que existe este género y en mi opinión es fascinante.

Se acerca el día de muertos, horror para muchos, reflexión y nostalgia para otros. El tiempo en que aunque no queramos siempre recordamos a las personas que nos han dejado en este mundo.

Portada del libro Frankenstein

Hoy toca la reseña de uno de los libros que por mucho ha sido el mejor libro que he leído este año. Y es que el lenguaje que usa, la dulzura pero a la vez acidez en sus palabras me ha causado más de una lágrima. Lo he disfrutado tanto que he tardado tres semanas en terminarlo. No porque fuera difícil de leer, al contrario creo que la narrativa es bastante comprensible, pero en mi caso causaron diversas emociones que me hicieron aplazarlo. ¿Cómo es entonces posible que hubiera sido mi libro favorito de mis lecturas de este año y al mismo tiempo haya tocado sentimientos tan sensibles y negativos en mí? Bueno, eso se los explicaré a continuación.

Frankenstein de “Mary Shelley” fue publicado en 1818 cuando la autora solamente tenía 19 años de edad, donde en una noche de truenos y tormentas, la retaron a hacer un cuento de terror para entretener a sus acompañantes. Días después surgió Frankenstein.

La época en que fue escrita, era un periodo en donde las mujeres eran juzgadas por lo que hacían o no hacían, y el tipo de novela gótica que Mary Shelley escribió fue rechazado por la sociedad de ese entonces por ser inapropiado, donde diferían los críticos en que una mujer no debería escribir cruelmente sobre los hombres, ya que Frankenstein es la crítica de la sociedad tal como lo veía Mary Shelley. Ella sufrió mucho, tuvo pérdidas en su vida y eso se plasma fuertemente en el libro, donde divaga todo el tiempo sobre el sentido de la justicia o la verdad y la delgada línea entre la vida y la muerte.

No puedo creer que la autora tenía tan corta edad cuando escribió la novela y que en mi parecer es mucho mejor que libros de personas que escribieron en sus vidas más adultas. Se siente el dolor de la autora, plasmada en los personajes, en las muertes y en sus pérdidas.

Frankenstein, no necesita mucha introducción. Creo que el Monstruo de Frankenstein ha sido objeto de muchas películas, series, adaptaciones de Hollywood y casi todos debieron haber ya escuchado de qué trata la historia. Pero lo que el medio del entretenimiento nos ha mostrado, no se compara en nada a lo que viene plasmado en el libro. Déjenme decirles, que Hollywood nos ha mentido a todos.

El libro trata de Victor Frankenstein, el físico biólogo, que decide por egoísmo y afán crear un ser similar al hombre pero tomando restos humanos para fabricarlo. Al momento de crear el ser, lo considera abominable y lo abandona causando resentimiento en este ser que jura arruinarle la vida a su creador ya que lo ha creado de forma miserable. Se parece a un juego de poder entre el hombre que es monstruo y los dioses que aborrecen su creación.

Para mí, si pudiera darle un sabor al libro sería el chocolate amargo porque tiene esa dulzura en sus palabras pero la amargura en su trama. El color es negro, apasionado pero oscuro. Puedes incluso sentir con tus manos la tensión en el ambiente.

Para mí, ha sido mi libro favorito e inclusive me atrevería a decir que podría leerlo mil veces más y me va a seguir encantando. Podría atreverme a volver a sentir ese dolor sarcástico pero disfrutable. La autora, usa las palabras de una forma tan maravillosa, que hace que te enamores del monstruo a pesar de que al mismo tiempo lo odies por ser una bestia como a los seres humanos.

Empatizas con la creación, con el monstruo porque refleja con desesperación la necesidad del ser humano de evitar sentirse solo.

Frankenstein no fue creado con rayos o electricidad como Hollywood nos hizo creer, si no con inteligencia. El científico pasó años de su vida buscando crear al monstruo a quien cuando lo crea, tampoco le da un nombre. Dejándolo varado entre un mundo de humanos aún más miserables que su creación y poco tolerable al físico del monstruo. El monstruo en su desesperación, arremete contra todo lo que lo hace sentir diferente, lo que lo hace sentir triste, lo que lo hace enojar, tal como lo hacemos los seres humanos.

Frankenstein para mí es un reflejo de lo que somos, de las bestias que podemos llegar a ser por la sed de venganza, por la indiferencia o por el resentimiento de unos contra otros.

Bueno lectores, espero que haya explicado correctamente los sentimientos que intentó plasmar en mi este libro. Para mí me sirvió de moraleja recordándome que lo que guardamos en nuestro interior podría ser maligno para uno y para otros. De verdad recomiendo que se tomen el tiempo para leerlo al menos una vez en la vida, ya que te prometo jamás verás las cosas de la misma manera después de esto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s